La ecuatoriana Nathaly Paredes alcanzó uno de los hitos más importantes de su carrera deportiva al ganar la medalla de plata en la categoría individual femenina del Campeonato Sudamericano de Mayores de Tenis de Mesa 2025, disputado en Lima.
“Esta medalla me deja una alegría inmensa y también muchos sentimientos encontrados”, admite Paredes, consciente de que el resultado llega luego de varios años persiguiendo el podio. “En el Sudamericano pasado me enfrenté a la misma rival en cuartos de final y perdí 4-0. Esta vez, volví a cruzármela con un planteamiento táctico más sólido, un poco más de experiencia y, sobre todo, con muchas más ganas de ganar”.
El enfoque estratégico y la madurez emocional fueron claves para avanzar hasta la final. Según relata la tenimesista, una vez superadas las semifinales, algo cambió internamente: “Me llené de más confianza y determinación. Desde ahí, viví el torneo con mucha intensidad. Fueron jornadas largas de competencia, con muchas emociones”.
Pese a que el desempeño individual fue destacado, Paredes también participó en otras modalidades del certamen, como dobles damas, dobles mixtos y equipos: “Hubo pruebas que me dejaron un sabor agridulce. Pero me quedo con el esfuerzo colectivo y con la entrega en cada punto. Creo que la lección más valiosa ha sido la de creer en mí misma”, reflexiona Paredes.
Ese cambio de mentalidad se trabajó de forma consciente, como parte de una evolución integral. “Naturalmente, a veces me lleno de dudas y tambaleo, pero esta medalla me ayuda a recordarme de lo que soy capaz, y que todo este trabajo diario tiene sentido”, afirma la deportista tricolor.
A inicios de 2025, Nathaly tomó la decisión de regresar a Europa para continuar su preparación: “Fue una elección que analicé mucho, sobre todo por los costos que implica. Pero sabía que era lo correcto si quería llegar bien preparada al Sudamericano”.
Su rutina en el Viejo Continente le permite vivir el tenis de mesa con un enfoque más profesional. Entrena durante la semana y compite los fines de semana en liga, lo que mejora tanto su rendimiento como su capacidad de adaptación. Además, aprendió a priorizar su salud física, evitando sobrecargas que en el pasado le costaron lesiones importantes: “Este entorno ha sido clave para mi evolución. Me exige más y también me permite poner en práctica todo lo que entreno”, señala.
Con la medalla de plata como respaldo, Nathaly proyecta ahora su mirada hacia el nuevo ciclo olímpico: “Considero que los Juegos Olímpicos son el objetivo más grande dentro de mi carrera. Esta medalla me confirma que estamos en el camino correcto. Me llena de ilusión pensar que ese sueño puede hacerse realidad”.
El siguiente paso será regresar a Europa en agosto para continuar su participación en liga. También espera clasificar al Campeonato Panamericano y competir en los Juegos Bolivarianos, que serán la primera gran parada de este nuevo proceso. “Ahí mi meta es clara: ir por la medalla de oro”, sentencia Paredes.
Más allá de los resultados, Nathaly cierra con una convicción que resume todo su recorrido reciente: “Siempre hay que creer en uno mismo. De nada sirve el esfuerzo si no confiamos en lo que somos capaces de lograr. Lo importante es hacer las cosas con conciencia, con convicción, y valorar en quiénes nos vamos convirtiendo a lo largo del proceso. Para mí, esa es la mayor ganancia”






